Contaminación:
La contaminación es otro problema asociado al agua y presenta daños no solamente para los organismos vivos del ambiente acuático, sino que también representa un peligro para la salud de los seres humanos. Se puede dividir la contaminación, según origen, en dos tipos: contaminación natural y la contaminación artificial.
La contaminación natural se refiere a alteraciones en la composición y/o distribución de las aguas, como producto de algunos fenómenos naturales, sin intervención del ser humano. Se dan cuatro ejemplos importantes:
1. La Corriente del Niño: es un cambio masivo en las corrientes del Océano Pacífico que se presenta en ciclos de siete a diez años. Corrientes cálidas de Indonesia llegan a la costa Pacífica de Sudamérica, provocando un aumento de la temperatura del agua o contaminación calórica, lo que resulta en una alteración de la red alimenticia del mar. El calentamiento del agua resulta en una menor cantidad de oxígeno disuelto en ella. Las algas, peces y mariscos que necesitan este oxígeno pueden morir por falta de él. Y los peces y mariscos que están acostumbrados al agua fría huyen de la corriente cálida en busca de agua fría donde pueden encontrar su alimento. Asimismo, llegan seres marinos que normalmente no se encuentran en estas costas, como medusas, mantarrayas y tiburones. Esto ha derivado en bajos rendimientos de la captura de peces y otros productos del mar, desde Ecuador hasta Arica en el norte de Chile. Las especies más afectadas en el país son las sardinas españolas, anchovetas, locos, almejas, lapas, erizos y algas pardas. La Corriente de El Niño ha causado también cambios climáticos que han provocado desbordes de ríos e inundaciones, cortes de puentes y caminos y graves daños a la agricultura del Norte Chico y de la zona centro norte del país.
2. Las mareas rojas: conocidas en el centro y sur del país (Valparaíso, Puerto Aysén, Punta Arenas), consisten en un florecimiento súbito de enormes masas de plancton especialmente dinoflagelados. Esto da al agua un color rojizo y de allí su nombre de Marea Roja.
Resulta de muchos factores como la geografía de la costa, un cambio en la temperatura del agua como el causado por la Corriente de El Niño, y/o un aumento en la cantidad de nutrientes en el agua. Estas grandes cantidades de algas planctónicas producen toxinas que se fijan en los tejidos de los mariscos filtradores que se alimentan de ellas. Cuando los mariscos son consumidos por peces o por los seres humanos, causan intoxicación debido a la acumulación de toxinas. Las mareas rojas pueden ser causadas naturalmente, por ejemplo, por El Niño, así como también por intervención de los seres humanos, por ejemplo, cuando el alcantarillado va directamente al mar provocando aumento de los nutrientes. No se sabe a ciencia cierta cuál es la causa de estos florecimientos de plancton, pero se sabe que el plancton que causa mareas rojas en el extremo sur de Chile no es nativo de esta parte del mundo, sino que fue traído en barcos del hemisferio norte e introducido al océano al botar agua de sus bodegas.
3. La actividad volcánica: también puede aumentar la temperatura del agua y alterar la concentración de elementos y compuestos presentes naturalmente en ella. Algunos de estos compuestos son sales minerales, metales y gases, por ejemplo, de azufre. El cambio de temperatura también puede alterar los microorganismos que viven en el agua, como bacterias y algas.

Pinche aquí para agrandar imagen
4. Naturalmente existen aluviones y arrastre de sedimentos: ello crea un problema en las plantas de agua potable donde se hace imposible filtrar la gran cantidad de sedimentos. El material transportado incrementa la turbidez de las aguas y disminuye la cantidad de luz disponible para las algas acuáticas.
|
|
Estos aluviones o inundaciones son naturales e inevitables, pero la actividad humana los acelera e intensifica causando serios daños. Normalmente, una inundación es provocada por un cuerpo de agua que está llenando su estanque natural. Los problemas se presentan cuando los seres humanos construyen sus casas o sus ciudades dentro de este estanque. En este caso, para prevenir desastres causados por inundaciones se debe saber dónde está el estanque natural de una cuenca y evitar vivir dentro de él.
Con estos ejemplos se puede apreciar que si bien hay un fenómeno natural que causa cambios en el agua, existe también un factor humano que los acelera y magnifica.
Sin embargo, la mayor parte de la contaminación del recurso agua es provocada por el ser humano. Se ha dividido los contaminantes en biológicos, químicos y físicos.
1. La contaminación biológica: incluye todos los desechos orgánicos, tales como materia fecal y restos de alimentos. En Chile tanto el sistema de abastecimiento de agua potable como el de tratamiento de aguas residuales, son considerados muy buenos. En el 2006 ya se trataba alrededor del 75% de las aguas servidas en el país y para el año 2009 se espera tener el 100% de las aguas servidas con tratamiento.
En el agua vive una amplia variedad de organismos, incluyendo bacterias, virus y protozoos. Monitorear cada uno de estos agentes sería muy difícil y por eso se estudia la presencia y cantidad de ciertos organismos que indican si el agua está contaminada biológicamente. Por ejemplo, hay organismos que viven en las vías intestinales del ser humano y cuya presencia en el agua indica que ésta está contaminada con materia fecal. El más frecuente es el grupo de bacterias coliformes, que incluye la conocida Escherichia coli. Cuando los coliformes están presentes en el agua, en cualquier concentración, se define esta agua como "contaminada biológicamente". Pero, es difícil tener agua sin presencia de coliformes y por eso se han establecido normas para distintos usos de agua. El agua potable debe estar libre de estas bacterias en tanto el agua de riego puede tener un máximo de mil coliformes por cien milímetros de agua.
La mayor parte de la contaminación biológica es causada por el uso doméstico del agua, pero también el escurrimiento de agua por terrenos agrícolas arrastra excrementos de ganado que llega a los lagos y ríos.
2. La contaminación química: se refiere a los compuestos químicos, orgánicos e inorgánicos que llegan al agua provenientes de las actividades domésticas, industriales y agropecuarias. Estos contaminantes incluyen derivados del petróleo, fertilizantes, plaguicidas, solventes industriales, aceites, sales de metales pesados, detergentes y plásticos. A pesar de los esfuerzos realizados, generalmente estos agentes no son biodegradables, razón por la que se mantienen en el agua por mucho tiempo. En los casos de contaminación química desde fuentes domésticas e industriales, los contaminantes llegan al agua desde un origen puntual, como un tubo de una industria o alcantarillado doméstico. En el caso agropecuario, la contaminación generalmente llega al agua desde muchos puntos dispersos y es difícil identificar su origen. Es la situación del agua que escurre sobre la superficie de la tierra después de una lluvia, arrastrando fertilizantes o plaguicidas disueltos en ella hasta los cursos de agua. Al llegar a las comunidades de organismos, los contaminantes pueden tener efectos dañinos que duran muchos años. La contaminación química del agua subterránea es particularmente peligrosa porque, debido a su movimiento lento, los contaminantes pueden estar presentes por muchos años antes de ser detectados. Además, es muy caro, difícil y en muchos casos imposible limpiar agua subterránea. Esta puede ser contaminada por tuberías de petróleo mal instaladas o rotas, por fosas sépticas viejas o mal cuidadas, por percolaciones de un vertedero mal construido, por desechos tóxicos mal manejados o por el inadecuado uso de fertilizantes y pesticidas.
3. Contaminantes físicos: Estos incluyen: 1) Materiales sólidos e inertes, provenientes de la erosión, de una fuente fija o de una aguda contaminación del aire, que eventualmente cae como polvo al agua. Este podría ser el caso de una planta de cemento sin los filtros apropiados en sus chimeneas. 2) Aguas calientes arrojadas a los cursos de agua, lo que aumenta su temperatura. Esto disminuye la cantidad de oxígeno disuelto en ella. Los efectos provocados por cambio de temperatura son diferentes, dependiendo de si el agua caliente está siempre saliendo al cuerpo de agua o si es arrojada de vez en cuando. El segundo caso hace más difícil que los seres vivos se adapten a las nuevas temperaturas, porque no hay consistencia y permanencia en el cambio.
|