¿CUÁLES SON LAS CAUSAS Y LOS EFECTOS?

Claramente, las amenazas principales a la preservación de la biodiversidad en todo el mundo son las acciones humanas. En cuanto al bosque tropical húmedo, según el Banco Mundial, cada segundo son destruidas 0,6 hectáreas por las acciones humanas y se cortan 17 millones de hectáreas cada año, lo que significará una pérdida de 5% a 10% de las especies de este ecosistema a lo largo de los próximos 30 años. El riesgo que se corre es que la extinción de sólo una especie de planta puede contribuir a la extinción de otras 30 o más especies de insectos, plantas, animales y microorganismos interdependientes. También hay que tomar en cuenta que en los bosques tropicales húmedos se encuentra la mayoría de las 20 mil especies de plantas usadas antiguamente por el ser humano como medicinas tradicionales. Se han investigado sólo 5 mil de ellas como medicinas comerciales, lo cual significa que estamos ignorando y destruyendo estos recursos, antes de saber lo que realmente contienen y de su importancia natural para el ecosistema y para el mismo ser humano.

Otra importante función dependiente de la biodiversidad de los bosques tropicales es la subsistencia de comunidades indígenas que habitan esos territorios. Casi 140 millones de personas dependen directamente de los bosques tropicales húmedos para su vida y bienestar. Al desaparecer los árboles, se alteran sus hábitat, la gente tiene más dificultades en encontrar leña. También, el suelo absorbe menos agua que antes y pueden ocurrir inundaciones que destruyen pueblos y causan erosión en la capa fértil del suelo.

Volviendo al ejemplo de las papas, podemos concluir que éstas eran fuertes contra las plagas cuando eran plantadas en amplia diversidad. Sin tal biodiversidad quedan susceptibles a situaciones como la peste ya mencionada y al final es el ser humano quien sufre las consecuencias. Hoy en día, sin embargo, se continúa con la agricultura basada en monocultivos, principalmente por la ventaja económica que ello significa. Así, la humanidad se arriesga tanto como lo hizo la gente de Europa en el siglo XIX al sembrar una sola especie de papas. Por supuesto, existen otras causas de hambre; no se puede afirmar que viene solamente de la falta de diversidad en nuestros cultivos. Sin embargo, se depende demasiado de unas pocas especies para alimentar la población del planeta y, además, de unas pocas variedades de esas especies, lo que disminuye la resistencia a cambios en el medio.



 







Por último, es importante considerar que la práctica de monocultivos termina por agotar los nutrientes orgánicos esenciales del suelo. A medida que los cultivos utilizan los nutrientes, se empeora el problema al usar fertilizantes sintéticos para aumentar los rendimientos. El excesivo uso de pesticidas y fertilizantes deteriora aun más el suelo y en el largo plazo causa pérdida de la capa fértil y contaminación del agua superficial y subterránea.

En cuanto a la situación de los bosques nativos en Chile, cabe señalar que ellos han sido muy importantes como resguardo de la biodiversidad. Pero también, por la buena calidad de la madera de sus árboles, estos bosques han representado un recurso para la construcción de viviendas, leña para cocinar, fabricación de carbón, obras artesanales, fines medicinales, y exportaciones, en forma de chips, muebles y tablas. Esta alta demanda amenaza la diversidad biológica porque la tasa de corte de bosques nativos excede su tasa de crecimiento. No sólo ha disminuido la calidad del bosque nativo sino que se ha reemplazado por árboles exóticos, como el eucaliptus y pino, lo cual ha generado un mayor ingreso económico para el país, pero al mismo tiempo, una gran reducción de la biodiversidad. Además, la observación popular indica que los árboles exóticos, como el pino radiata y los eucaliptos, reducen la cantidad del agua subterránea, disminuyendo las reservas de ella en el subsuelo. Por otra parte, se ha comprobado que el monocultivo de pinos empobrece el suelo y lo acidifica.

Buscando mejorar la calidad de vida, se consumen más y más recursos naturales. El problema es que los recursos se usan sin planificación adecuada para que su explotación sea sustentable. Para proteger estos valiosos recursos naturales, es importante actuar como consumidores conscientes, comprometidos con el futuro de nuestro planeta y los recursos que nos da.

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