EL BOSQUE CONTRA LA BASURA
Objetivos de Educación Ambiental que se cumplen:
- Reconocer la relación entre la naturaleza y nosotros.
Tiempo:
- Una clase de 45 minutos para preparar los materiales.
- Una clase de 45 minutos para presentarlos.
OF Decreto 40 que se cumplen:
- Lenguaje y comunicación
- Comprensión del medio natural, social y cultural
Antecedentes:
Para apreciar y amar la naturaleza hay que conocerla y comprenderla. El mini teatro muestra la importancia de dejar nuestra Tierra limpia y asimilar de qué manera nuestras acciones influyen sobre la naturaleza.
Se sugiere hacer esta actividad antes de El bello riachuelo y Mi amigo el árbol.
Materiales:
Algunos disfraces, si los tienen.
Procedimiento:
1. Se eligen los actores para el cuento: 4 árboles mìnimo, el sol, la lluvia, las hadas, una familia y un narrador.
2. Los alumnos hacen un arepresentación del cuento, mientras el profesor lee lentamente el siguiente cuento:
El bosque contra la basura
"Hace mucho tiempo atrás, en una tierra muy lejana, había una familia de árboles muy feliz. Tenían todo lo que necesitaban: comida, agua, abrigo y se tenían los unos a los otros. Eran muy especiales: eran una familia de canelos.
Los canelos vivían en el bosque más verde que había. Las hojas eran brillantes y grandes, los troncos firmes y las ramas extendidas al cielo. Les encantaba la lluvia. Abrían sus bocas para tomar el agua que caía. En las noches de frío, todo el bosque estaba en silencio. Con el cielo muy estrellado, venía la helada y cubría todo con su manto. Pero en la mañana, el sol hacía su entrada y los árboles disfrutaban su calor y se sentían frescos y felices.
En el bosque, había frecuentemente fiestas y llegaban las hadas y los duendes de visita. Los árboles cantaban y bailaban toda la noche con amor y amistad. (Se puede tocar música por un rato, para que quienes representan a los árboles bailen). Los animales jugaban, subiéndose a los árboles, colgándose de las ramas. Los árboles eran felices, porque se sentían apreciados y protegidos.
La familia de canelos estaba disfrutando el hermoso día de sol cuando escuchó voces humanas. Un arbolito preguntó al abuelo del bosque: "¿Cómo son los humanos?". El abuelo dijo: "Mi experiencia con los humanos, lamentablemente, nunca fue buena. Son personas que de repente no piensan en nosotros. Creen que no tenemos vida ni sentimientos".
El canelito chico habló: "¿Cómo sabes eso abuelo?" Y justo en ese momento apareció una familia de humanos, los Zap. Los niños jugaban entre los árboles y los papás descansaban en un cerro. De repente, llegó la lluvia y todos buscaron protección en el árbol abuelo. Y, cuando salió el sol, los niños volvieron a jugar de nuevo.
Después de un par de horas tuvieron hambre, trajeron un picnic y comieron bajo la protección del árbol "abuelo" hasta que estuvieron satisfechos.
Al atardecer, decidieron volver a la casa sin pensar en la basura que habían dejado. La niña tomó su lata de bebida, apuntó al arbolito y se la tiró. El arbolito empezó a llorar y se quejaba: "Además de pegarme, ahora estoy pegajoso, ¿por qué me pegó?".
El abuelo comentó: "¿Qué les dije? Justo hablábamos sobre los humanos, y ahora ellos vienen y nos tratan sin cuidado. Yo sabía que eran descorteses y mal educados y, ahora, ustedes han podido darse cuenta de que yo tenía razón".
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El arbolito siguió llorando. Al día siguiente, las hadas vinieron como siempre a visitar su bonito bosque. "Qué suerte tenemos nosotras de vivir aquí", dijo un hada. La otra señaló: "No quiero vivir en ninguna otra parte del mundo. Este bosque es hermoso". (Caminaron un rato, hasta que encontraron al abuelo y su familia de árboles). Vieron tarros y plásticos tirados sobre los musgos y helechos del suelo y escucharon las quejas de los canelos: "Unos humanos trataron de destruirnos", se lamentaban. La mamá comentó: "Yo no sé si estaban tratando de destruirnos intencionalmente, pero definitivamente no pensaron que nosotros también tenemos sentimientos y deben cuidarnos y tratarnos con respeto".
Una de las hadas dijo: "Pero es difícil enseñar esto a los humanos, porque a veces sólo piensan en ellos y no en lo que le puede pasar a otros, como a la naturaleza, por ejemplo. Si, por lo menos, dejaran el bosque como estaba antes que vinieran, no habría ningún problema".
Las hadas empezaron a limpiar toda la basura. Mientras limpiaban, encontraron entre los desechos una billetera que se le cayó a papá Zap. Las hadas dijeron: "Regresarán a buscar esta billetera. Mejor dejemos su basura para que se den cuenta de lo sucio que dejaron nuestro hermoso bosque". El papá árbol dijo: "Estoy de acuerdo con eso, no podemos depender siempre de ustedes para ayudarnos. Los humanos tienen que aprender a cuidarnos".
Al día siguiente, la familia Zap volvió al bosque para encontrar la billetera. Buscando y buscando, papá Zap la halló en el montón de basura, cubierta con los residuos pegajosos de bebida y comida del picnic del día anterior. Se enojó. Empezó a quejarse de lo sucia que estaba, diciendo: "¿Cómo llegó a este estado mi billetera? ¿Cómo puede ser que alguien deje tanta basura?".
El papá árbol habló ronco, enojado y con toda su fuerza: "Ustedes son los que dejaron el bosque así, por eso se ensució su billetera. Usted y su familia vinieron a nuestra casa a pasarlo bien y nosotros les permitimos entrar a nuestro bosque para jugar. La única cosa que les pedimos es que se lleven su basura fuera de aquí. Se puede reciclar, reutilizar o, si no, por lo menos ponerla en el basurero, pero por favor no la dejen sobre nosotros. Ayer su hija le pegó a mi hijo con una lata, lo que en primer lugar es una agresión y, además, lo ensució. Les pido que cuiden la naturaleza".
El papá Zap, sorprendido, al fin exclamó: "Señor árbol, le pido perdón. Nos equivocamos, no pensamos en ustedes, sino sólo en nosotros y también en nuestra flojera. Es mucho más fácil botar algo en el suelo en vez de llevarlo. Disculpe. En realidad no es tan difícil hacerlo de otra forma".
El bosque aceptó su disculpa. Y, desde ese día, cada vez que la familia Zap los visita, guarda su basura y pide a quienes los acompañan que cuiden mucho la naturaleza.
Siempre se sientan a la sombra del canelo abuelo y tratan de escuchar sus consejos.
3. Los alumnos comentan cómo se ven a sí mismos en el bosque del cuento.
Reflexiones:
Discutir estas preguntas con los alumnos, agregando otras creadas por el profesor:
1. A los alumnos que actuaron como árboles: ¿Cómo te sentiste siendo un árbol?
2. ¿Qué piensas sobre los árboles del cuento?
3. ¿Tenían razón los árboles?
4. ¿Qué podemos hacer nosotros para que los lugares naturales no se ensucien?
5. ¿Te gusta visitar lugares naturales llenos de basura? ¿Por qué?
6. ¿Cuáles son tus lugares naturales favoritos?
Evaluación:
Se evalúa a los alumnos según los siguientes criterios:
1. Comprenden por qué es malo botar basura en la naturaleza.
2. Pueden identificar una manera en que el ser humano depende de los bosques.
Extensión:
1. Van a un bosque o parque a recoger basura, para limpiar. Hacerlo en grupos, cada uno encargado de una función: buscar, recoger, almacenar. Deben tener cuidado y avisar al profesor cuando encuentren vidrios.
2. Se pueden poner de acuerdo con la Municipalidad para entregar la basura recolectada a un camión, que pasará especialmente a recogerla.
3. Se puede mostrar la obra de teatro, bien dramatizada a otras clases, y después discutir con todos qué aprendieron.
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