¿QUÉ PODEMOS HACER?

Hay dos grandes desafíos en relación a la energía:
1. Aprovecharla de la manera más eficiente posible.
2. Buscar fuentes alternativas menos contaminantes.


Con un mayor desarrollo tecnológico y con tecnologías apropiadas, se podría aprovechar mucho mejor la energía solar y eólica.
En el norte y centro de Chile, la energía solar podría ser una buena alternativa para generar electricidad, a través de unidades fotovoltaicas y térmicas (para calentar ambientes y agua). Incluso en las regiones del sur, esta forma de energía podría proveer un porcentaje alto de las necesidades energéticas de sus habitantes.
En muchas partes, especialmente en el sur y en las costas del país, hay suficiente viento como para hacer factible el aprovechamiento de la energía eólica, con el fin de proveer electricidad y realizar trabajos mecánicos.
También, especialmente en pueblos o poblaciones aislados, a menudo las casas se construyen al lado de algún curso de agua, permitiendo un aprovechamiento a escala pequeña de la energía hídrica con mini generadores para la generación de electricidad y también para realizar algunas tareas mecánicas.
El factor limitante es el costo de los equipos necesarios para este aprovechamiento. Así, mientras el aprovechamiento de la energía hídrica a una escala pequeña es relativamente económico, los equipos necesarios para el aprovechamiento de la energía solar y eólica para generar electricidad, tienen un costo inicial alto. Y aunque estos costos se recuperan dentro de un período relativamente corto, gracias al ahorro de energía que implica adoptar estos procesos, mucha gente no tiene manera de acceder a un crédito u otra fuente de financiamiento para la inversión y muchos países no demuestran interés en utilizar y promover el uso de fuentes de energía alternativa. Cada día los equipos para obtener esta energía son mejores y más baratos, pero aún falta para que sean realmente alcanzables por toda la población.


 







Sin embargo, la educación es la alternativa más importante para enfrentar estos problemas y resolverlos. Porque un público educado practicará el uso eficiente de la energía como otra manera de cuidar los recursos naturales y minimizar la contaminación. Por ejemplo, en vez de viajar al centro solo en su auto para ir al trabajo, se puede ir con el vecino en un sólo auto, ahorrando así casi la mitad de la energía. Mejor aún es preferir utilizar la locomoción pública.

Otra manera para conservar la energía es disminuir su requerimiento. Por ejemplo, en un clima caluroso, plantar árboles por todo el predio, y especialmente cerca de las edificaciones, lo cual proporcionará sombra y mantendrá la temperatura más baja. También es importante usar eficientemente la energía en el hogar, manteniendo los aparatos eléctricos en buen estado y dándoles uso de una manera sobria.
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