6. Como usar este libro

a. Consideraciones generales
La tremenda amplitud de conceptos de me­dio ambiente, calidad de vida y desarrollo sus­tentable, en torno a los cuales se debería impar­tir una buena educación ambiental, nos hace imposible considerar este trabajo como un "currí­culum de educación ambiental". Creemos que este texto es un aporte interesante, pero es sólo eso: un apoyo y una serie de estrategias educa­tivas innovadoras para la educación ambiental en Chile, que deberá ser complementario con los conceptos y actividades de los sectores de aprendizaje establecidos en los planes y programas oficiales.

Por otra parte, para limitar la amplia gama de conceptos con relevancia para la educación ambiental, se ha hecho necesario priorizar con­ceptos para lo cual se han seleccionado seis te­mas que permiten estudiar aspectos básicos de conservación y protección del medio ambiente, comunes a la realidad ambiental de todo el país: biodiversidad, desechos sólidos, agua, suelo, aire y energía. Para cada uno de ellos se ha bus­cado destacar conceptos importantes, que ayu­dan a comprender la relación entre la conducta humana y sus consecuencias en el medio am­biente.

Se ha hecho un esfuerzo especial para NO cubrir conceptos científicos, sociales o históricos básicos. Es muy fácil y se ha confundido frecuen­temente lo que es educación ambiental con la ecología, la biología o las ciencias sociales. Como existen abundantes textos en que se presentan estrategias educativas interesantes para educar respecto a estos conceptos básicos, en el pre­sente trabajo se ha tratado de no incluirlos, y así no confundirlos con la educación ambiental.

Lo mismo se puede decir respecto al desa­rrollo de habilidades, haciendo un esfuerzo es­pecial para sugerir el uso de estrategias educati­vas enfocadas al desarrollo de habilidades inte­lectuales y un espíritu crítico, habilidades de ob­servación, investigación y de ACCIÓN en la pro­tección del medio ambiente.

Para orientar el trabajo de los profesores, en cada tema se ha desarrollado una sección de antecedentes generales. La lectura cuidadosa de esta sección entrega un marco conceptual ge­neral en relación a cada tema. Se trata de una visión que, sin ser exhaustiva desde el punto de vista científico, permite que el maestro no espe­cialista en temas de medio ambiente comprenda la importancia y el contexto general de la situa­ción ambiental que se presenta.
Para cada uno de los 8 años de Educación General Básica (EGB) organizados en Chile en 6 niveles (NB1 a NB6), se presentan varias acti­vidades de Educación Ambiental (EA) avanzan­do en orden, desde NB1 hasta llegar a NB6. El uso de estas actividades en la sala de clases permite la inserción transversal de la EA al currí­culum escolar.

b. Integración transversal

Para facilitar la integración transversal de la EA al currículum escolar, al inicio de cada activi­dad se indican los objetivos fundamentales del Decreto 40 que se satisfacen, para uno o varios sectores de aprendizaje. Lo mismo se hace con algunos de los objetivos de EA que se cumplen con cada actividad. Con esta estructura queda claro que al usar las estrategias educativas su­geridas se está cumpliendo simultáneamente con los requisitos del programa educativo vigen­te y, al mismo tiempo, con uno o más objetivos de la EA.
Con algo de práctica y el entusiasmo y crea­tividad típicas de un maestro profesional, se le deberán ocurrir a cada uno ideas nuevas, modi­ficaciones y adaptaciones para hacer aun más pertinentes las lecciones, de modo de satisfacer las necesidades específicas de una región o de una comuna, de una escuela rural o de una ur­bana.
Para facilitar la integración transversal en las áreas de aprendizaje predeterminadas es preci­so referirse a los índices que se encuentran al final del texto. Allí hay un listado de las activida­des sugeridas para cada sector de aprendizaje, para cada nivel. Podrán así diseñarse una serie de lecciones de lenguaje y comunicaciones, to­das ellas con un enfoque en la protección del medio ambiente.

c. Área de aprendizaje independiente

Si una escuela desea priorizar la educación ambiental como un aspecto a tratar en las horas de libre elección, esta guía puede servir como punto de partida para el diseño de un Programa de Educación Ambiental.
Para ello y considerando la edad y la madu­rez de sus alumnos, se pueden seguir las activi­dades en el orden en que aparecen en el texto y estudiar, por ejemplo, todas las actividades de un nivel en un tema específico. El curso entero consistiría en seis unidades. Tomando estas uni­dades, como inicio de un programa, se podrá pro­fundizar más un punto o quizás inventar nuevas actividades relacionadas con otros conceptos de EA. De todas maneras, conviene recordar que las guías de actividades deben ser siempre adap­tadas para incorporar los problemas y preocu­paciones ambientales de cada localidad.

d. Adaptaciones y extensiones

Se debe considerar que la educación ambien­tal, al igual que todo programa educativo, requiere una cierta flexibilidad. Los profesores, deben adaptarse a la realidad institucional y a los lími­tes que presenta. Seguramente que los recur­sos didácticos disponibles, el número de alum­nos, la geografía del país, el nivel educacional y el grado de madurez de los estudiantes son dife­rentes a lo largo del país y ello orienta el estilo de educación que se use.
Esta guía curricular no es una excepción ya que, por la natu­raleza, diversidad y extensión de Chile, es imposible cono­cer y satisfacer todas las necesi­dades de unidades educacionales espe­cíficas. Por lo tanto, será frecuente la necesidad de adaptar las actividades al am­biente de enseñanza que corresponda. Sin embargo, se desea destacar que si en el texto se presenta una estra­tegia educativa enfocada en una actividad típica del sur, por ejemplo, el cultivo de salmones, la misma estrate­gia se puede adaptar a la zona norte del país, tomando como situación el cultivo de mariscos. Así se le dará relevancia en cuanto a los contenidos.
En ocasiones quizás se podrá encontrar que la información de una actividad enfatiza aspec­tos que no corresponden a la realidad local. En la sección siguiente trataremos de prevenir algu­nos de esos problemas haciendo algunas suge­rencias de modificaciones y de precauciones.

  • El sector urbano versus el rural

La realidad de los sectores urbanos y rurales tiene diferencias notables. Por lo general, el sec­tor urbano tiene más recursos, gente y conges­tión. El sector rural, en cambio, está menos po­blado, existe mayor proximidad con los fenóme­nos naturales y hay mayores posibilidades de contacto con la naturaleza y la agricultura. Sin embargo, también presenta problemas asocia­dos a monocultivos, deforestación, desertificación, etc. Por lo tanto, hay que ajustarse según la realidad. ¿Podría una escuela rural en Nueva Imperial, que no tiene electricidad, usar una juguera? Sin electricidad no lo podrá hacer. No obstante, un esfuerzo colectivo entre los alum­nos, los profesores y los apoderados puede sig­nificar la aparición de ideas nuevas, el uso de alternativas más baratas que sirvan de igual for­ma para lograr el objetivo de la actividad. La gente del norte tiene pocas posibilidades de caminar por el bosque húmedo nativo, pero sí pueden apreciar la sombra de un árbol. Por lo tanto, igual se puede estudiar las razones para proteger y cuidar cualquier bosque. La creatividad es clave para darse cuenta de la realidad del curso y adap­tar la actividad de manera que los alumnos ad­quieran valores, conceptos o habilidades simila­res. Es imposible y no aconsejable usar estas actividades sin adaptarlas.

  • El norte versus el sur

¿Es la sequía una realidad en Chiloé, igual que lo es para alumnos en las regiones desér­ticas? Con lluvia cayendo prácticamente todo el año, es difícil convencer a los niños de Chiloé que el agua dulce y potable es un recurso natu­ral precioso que se debe cuidar. Sin embargo, se puede estudiar el porcentaje de agua potable a nivel del planeta. Ello ayudará a que los alumnos se den cuenta que el agua dulce limpia es en realidad escasa. Igual que las diferencias entre lo urbano y lo rural, los profesores deben cam­biar y adaptar estas actividades según la reali­dad de los alumnos en su respectivo lugar. El desafío es cambiar la perspectiva para dar rele­vancia y proximidad a la situación en estudio.

  • Educación Parvularia

Los niños de nivel pre-escolar no han desa­rrollado a plenitud la capacidad de analizar infor­mación, números e ideas. Entonces se debe orientar las actividades a estimular el uso de las habilidades sensoriales del niño. Permitirles que sientan, y que experimenten con sus órganos de los sentidos. Que huelan y observen un vaso de agua sucia, que tengan una mascota, a la que deben cuidar y proteger. Ellos necesitan explo­rar su entorno, sentirse a gusto tocando la tierra, las plantas y los animales. Observar y tocar sin dañar, para que acumulen esa experiencia como parte de su personalidad. Al comenzar a anali­zar y a cuestionar, en etapas posteriores de su desarrollo personal y mental, tendrán referentes en términos de su experiencia pasada. Se su­giere que los profesores adapten los contenidos de estas actividades en ese sentido, enfatizando el uso de los cinco sentidos en los alumnos de jardines infantiles y educación pre-básica (www.terralba. cl, material elaborado para la educación parvularia)

  • Alumnos con requerimientos especiales

Los alumnos con requerimientos especiales presentan un caso parecido al de los niños de jardines infantiles, no tanto por la edad, sino por la necesidad de darles tiempo para conocerse a sí mismos y relacionarse con su ambiente na­tural. Ellos pueden tener dificultades para leer, en su capacidad de retener información, en su desarrollo mental y físico y en otros aspectos de su desarrollo personal. Por lo tanto, es de gran importancia darles a conocer el medio ambiente y sus múltiples facetas a través de los cinco sentidos. Esta guía presenta ideas para realizar actividades ambientales tanto técnicas como sensoriales. Dependiendo de las capaci­dades de los alumnos, se debe combinar una enseñanza que ocupé los conceptos, con prác­ticas sensoriales que ayuden al conocimiento del medio ambiente mediante el uso de los cin­co sentidos. A medida que los alumnos vayan aprendiendo, disfrutarán de las oportunidades de contacto con el ambiente.

e. Pauta de uso de las actividades
A continuación se describe la información que se encuentra en cada actividad.      
Objetivo de educación ambiental
Son los sentimientos, conocimientos, habili­dades, actitudes y conductas que se desea desarrollar y fortalecer en los alumnos con la activi­dad. Es lo que se desea enseñar a los alumnos específicamente en cuanto a su relación y res­ponsabilidades con el ambiente.

  • Nivel

Indica el nivel de Educación General Básica para el cual se recomienda la actividad. Es una sugerencia y se debe modificar para adaptarlo a la realidad ambiental local, y a la madurez y ni­vel intelectual de los alumnos.

  • Tiempo

La duración aproximada de cada actividad se define en clases de 45 minutos. Esta sugerencia debe ser adaptada a la realidad local, aumen­tando o disminuyendo la duración de la actividad.

  • Objetivos Fundamentales

(OF) del Decreto 40
Todas las actividades en esta guía están es­critas de modo que al implementarlas se cumpla con algunos Objetivos Fundamentales y Conte­nidos Mínimos del Decreto 40, del Nivel Básico (NB) para el cual están indicadas. Es decir, to­das las actividades se pueden usar como parte de uno o varios sectores de aprendizaje. Sin em­bargo, la indicación que se hace para algunas de las actividades respecto al sector de aprendi­zaje es sólo una sugerencia. Se espera que cada docente continúe con el proceso de adaptación y sea capaz de utilizar los espacios de libertad y flexibilidad que le otorga el Decreto 40.
Por otra parte existe la posibilidad de utilizar estas actividades como un currículum indepen­diente, puesto que estos mismos ejercicios se prestan para estudiar un tema, por ejemplo, du­rante las horas de "libre disposición".

  • Antecedentes

Contienen información e indicaciones de apo­yo para fortalecer el conocimiento de los profe­sores en el tema y/o instrucciones dadas al pro­fesor, de modo que pueda cumplir la actividad de la manera más efectiva y fácil posible. Algu­nas actividades no tienen antecedentes.

  • Materiales

Son los elementos necesarios para realizar la actividad. En lo posible se busca reutilizar materiales, usar materiales reciclados, de bajo costo y que provoquen un mínimo impacto al ambiente.

  • Procedimiento

Esta sección es el cuerpo de la actividad. Es una descripción de las etapas sugeridas para completar la lección. El profesor tiene la libertad para cambiar los detalles, con el fin de acomo­dar la actividad a su propio estilo y a los recur­sos con que cuenta en su comunidad. Por ejem­plo, si la escuela es urbana o rural, si la clase es muy numerosa, si se cuenta o no con espacio suficiente, si existe una biblioteca cercana.

  • Reflexión

Esta es una parte muy importante de la acti­vidad. El profesor pide a los alumnos mostrar con palabras, acciones, o visualmente relaciones que han hecho. Los alumnos pueden asociar concep­tos e ideas en una forma creativa, para mostrar comprensión en niveles simples y complejos. Es la oportunidad para que los alumnos muestren lo que están aprendiendo.

  • Evaluación

Recomendamos que los profesores experi­menten con estrategias evaluativas distintas a las pruebas tradicionales de conocimientos. Por ejemplo, si alguna parte del procedimiento es una aplicación de las habilidades que se han usado en la actividad, ésta puede recibir una ca­lificación.
También es importante que el profesor use la evaluación como una ocasión para medir el pro­greso de los alumnos y así poder mejorar su pro­pio método de enseñanza.
Se recomienda la lectura cuidadosa de la sección Evaluación, dada anteriormente en este texto.

  • Extensión

Son sugerencias para desarrollar actividades o proyectos adicionales, que están relacionados con la actividad, pero que requieren tiempo adi­cional al programado y que los alumnos entre­gan a la comunidad escolar, familiar o local. Per­miten reforzar o fortalecer sentimientos, conoci­mientos, habilidades o conductas. Muchas ve­ces se relacionan con otras lecciones o temas que han sido tratados en otra sección del texto.

  • Referencias

Es la fuente de donde viene la actividad origi­nal, que ha sido adaptada o traducida. Cuando no hay referencia, significa que la actividad es una adaptación de una estrategia educativa de uso común en el ámbito educativo, que es una adaptación de un texto del cuerpo de Paz o bien que es una idea original de los autores de este libro.

 

 

 

 

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