¿QUÉ ES?
El suelo es una delgada capa que se extiende sobre la superficie de la Tierra, formada por greda, arena, minerales y materia orgánica en descomposición. Es vital para nuestra sociedad, ya que el ser humano depende de ella para la producción de alimentos, la crianza de animales, la plantación de árboles, y la obtención de agua y de algunos recursos minerales, entre otras cosas.
El suelo tiene, según en donde se encuentre, una composición variable. Algunos suelos están formados por mucha greda, otros por mucha arena, otros contienen muy poca materia orgánica. La textura del suelo depende de la proporción en que se encuentran en él los tres tipos de partículas que lo forman:
Arena: Las partículas se ven fácilmente y miden entre 2 y 0,05 milímetros;
Limo: Las partículas se ven como polvo cuando están secas y miden entre 0,05 y 0,002 milímetros; y
Arcilla: Las partículas no se ven a simple vista y miden menos de 0,002 milímetros.
Según la proporción en que se encuentren las partículas en los suelos, éstos serán arenosos o de textura gruesa; limosos o de textura media; o bien, arcillosos o de textura fina. Cuando la proporción de estas partículas es equilibrada, y se encuentran estos tres componentes en cantidades similares, se dice que el suelo es franco o mediano. Por lo general, los suelos francos son los mejores para la agricultura.
Un centímetro de suelo puede demorar años o siglos en formarse, dependiendo del tipo de ecosistema en el cual se encuentre. Por ejemplo, el suelo en un bosque húmedo se formará más rápido que el suelo en un desierto árido. La formación del suelo depende de factores climáticos y de la acción de los organismos vivos, que contribuyen a modificar sus propiedades físicas y químicas.
|
|
Los organismos que habitan el suelo son en gran parte los responsables de enriquecerlo, al convertir los nutrientes almacenados en la materia orgánica en formas inorgánicas que las plantas pueden utilizar. Habitan tantos organismos en esta capa de tierra que, si se pudieran apartar todos los gusanos, lombrices, insectos y organismos presentes en una hectárea de suelo, se podrían llenar tres camiones completos. Según estimaciones de los ecólogos, en una cucharada de suelo se pueden encontrar millones de seres vivos microscópicos, desglosados del siguiente modo:
Mil millones de bacterias.
Un millón de hongos.
Un millón de protozoos.
Mil levaduras.
Los túneles hechos por animales, como las lombrices, permiten que el agua y el aire circulen más fácilmente a través del suelo. En verdad, las lombrices de tierra realizan muchos servicios, como hacer pasar toneladas de suelo a través de sus cuerpos cada año, con lo que ciertos nutrientes quedan a disposición de las plantas. Aparte de ello, todos los habitantes del suelo ayudan a mezclarlo, acción fundamental para su enriquecimiento. Así, por ejemplo, las hormigas, con sus hábitos de cavar túneles, mejoran la aireación y drenaje del suelo.
|