¿CUÁL ES EL PROBLEMA?
En condiciones naturales, la construcción y destrucción del suelo son procesos dinámicos, con un balance positivo de creación de éste. Sin embargo, el uso humano del suelo y las exigencias de la sociedad industrializada han creado un desequilibrio entre la destrucción del suelo y su proceso de recuperación. Al igual como ocurre con muchos otros recursos naturales, se está usando, contaminando y agotando el suelo tan rápido, que éste apenas puede recuperarse mediante procesos naturales. Al destruir el suelo o disminuir su fertilidad, se disminuye también el potencial de producir alimentos para el país y para el planeta.
Los problemas más comunes en relación al suelo tienen que ver con las actividades de las personas. Al respecto, los problemas directamente derivados del uso antrópico de los suelos son actualmente muy severos. La erosión, la desertificación, la contaminación, la compactación, el avance de las ciudades y urbanización, y la pérdida de fertilidad, se encuentran entre los problemas más graves que afectan hoy a los suelos.
Erosión
La erosión es la pérdida de suelo fértil, debido a que el agua y el viento normalmente arrastran la capa superficial de la tierra hasta el mar. El ser humano acelera la pérdida de suelos fértiles por la destrucción de la cubierta vegetal, producto de malas técnicas de cultivo, sobrepastoreo, quema de vegetación o tala del bosque. Las prácticas productivas sin criterios de protección, contribuyen en gran medida a que este problema se agrave cada día más.
La degradación del suelo reviste gran importancia, porque su regeneración es en extremo lenta. En zonas agrícolas tropicales y templadas, se requiere de un promedio de 500 años para la renovación de 2,5 centímetros de suelo.
En Chile, un 50% del territorio nacional muestra erosión ocasionada por actividades humanas. El cultivo de tierras en lugares con pendiente aumenta la posibilidad de agotamiento del suelo fértil, ya que es muy fácil el arrastre de tierra por acción de la lluvia.
La actividad minera ha utilizado grandes cantidades de leña, eliminando así la cubierta vegetal, imprescindible para la protección del suelo. Estas prácticas se remontan a la época de la colonia, cuando la deforestación acabó con ricas áreas forestales y las aridizó, como en el caso del valle de Copiapó. La zona oriental de Chiloé continental y Aysén se encuentra fuertemente erosionada por incendios forestales y sobrepastoreo. Incluso hoy día, en los hogares de las comunidades agrícolas de todo el territorio, un 91,1% de la población aún utiliza leña para cocinar.
La erosión también puede afectar ecosistemas lejanos, como los de la vida marina. El suelo arrastrado al mar se deposita como sedimento y cambia la composición del fondo marino, sepultando vegetación y cuevas, y transformando el contenido químico de las aguas.
Es importante destacar que la erosión del suelo, además de afectar y alterar los ecosistemas, afecta seriamente a la gente y a la economía de un lugar. Hay una relación directa entre la disminución de la capacidad productora del suelo y la disminución de los ingresos de la comunidad.
Desertificación
La desertificación es la intensificación de la aridez. Cabe destacar que este término se utiliza para describir procesos causados por los seres humanos. En cambio, otro concepto llamado "desertización", se utiliza para describir el proceso natural de la formación de desiertos. La desertificación, definida como la intensificación de las condiciones desérticas y el decrecimiento paulatino de la productividad de los ecosistemas, es generada principalmente por el ser humano, que actúa sobre un medio frágil y lo presiona en exceso para obtener su sustento.
Cuando se tala vegetación para despejar tierras o usar leña, la capa fértil del suelo es expuesta a la lluvia y al sol, la corteza del suelo se endurece y se seca, impidiendo la infiltración de más agua. Así comienza el proceso de desertificación, ya que disminuye la filtración acuosa a depósitos subterráneos, y la capa de suelo superficial se erosiona y se convierte en estéril.
Las principales causas de desertificación son la agricultura de secano y riego, la erosión hídrica y eólica, los cambios climáticos, el sobrepastoreo, la deforestación, los incendios forestales, la extinción de especies nativas de flora y fauna, y la expansión urbana. La extrema fragilidad de los ecosistemas naturales de Chile ha facilitado el desarrollo de crecientes procesos de desertificación, como ha ocurrido, por ejemplo, en la Cuarta región del país.
De acuerdo al informe desarrollado por la Corporación Nacional Forestal de lucha contra la desertificación, el avance del desierto es de 0,4km al año.
|
|
Contaminación
Los suelos poseen una cierta capacidad para asimilar las intervenciones humanas sin entrar en procesos de deterioro. Sin embargo, esta capacidad ha sido ampliamente sobrepasada en muchos lugares, como consecuencia de la producción y acumulación de residuos industriales, mineros o urbanos.
En zonas vecinas a centros industriales, como el área de Ventanas en la Quinta región del país, las lluvias ácidas han destruido la vegetación, lo que ha acelerado la erosión del suelo. Este, además, ha sufrido allí los impactos dañinos de los humos de la refinería de cobre instalada en esa localidad. Como consecuencia de la contaminación, el valle de Puchuncaví ha perdido la fertilidad, y los cultivos de cereales, tradicionales del área, han cesado.
Otra actividad con riesgo ambiental de contaminación de suelos es la minería, por su poder modificador del paisaje y sus descargas de residuos tóxicos. En Chile, el cobre es el producto que más divisas genera al país, pero su explotación ha causado contaminación. Un ejemplo de esto es lo que ocurrió en la bahía de Chañaral a consecuencia del vertido de residuos tóxicos provenientes del mineral de El Salvador, en la Tercera región.
El suelo también sufre la contaminación por residuos de pesticidas y otros productos agroquímicos, como los herbicidas y los fertilizantes. Algunos de ellos permanecen en el suelo, y desde allí se integran a las cadenas alimenticias, aumentando su concentración a medida que avanzan de nivel trófico. La máxima contaminación por residuos de pesticidas en el país se encuentra en la Sexta región.
La contaminación de suelos se da también por la mala eliminación y ausencia de tratamiento de basuras. En Chile la mayoría de los vertederos para residuos urbanos no está habilitado para cumplir esa función. Gran parte de las ciudades y pueblos no tienen sistemas adecuados para manejar sus depósitos de basura, creando problemas de malos olores y de plagas. Otro problema grave se presenta con los residuos industriales. Aunque la ley prohíbe que éstos se mezclen con residuos domiciliarios, sólo a partir de 1997 existe en la región Metropolitana un lugar específico para recibir y tratar residuos industriales. Esta situación hace que el vertido ilegal de residuos industriales constituya un serio problema de contaminación del suelo.
Urbanización
La urbanización es el avance y crecimiento de las ciudades y la edificación de nuevas poblaciones, las que generalmente se ubican sobre suelo fértil. De esta forma se pierde el mejor suelo agrícola, se impide la recarga de los depósitos de agua subterránea y se destruye mucha microflora y microfauna que vive en el suelo. Una gran parte de los suelos con alto potencial agrícola del país se encuentra dentro de límites urbanos y el rápido crecimiento de las urbes amenaza estas tierras. Se estima que la tasa promedio de crecimiento urbano en Chile es de 800 a 1.000 hectáreas por año.
Pérdida de Fertilidad por Monocultivos y Salinización
Cuando se siembra la misma especie cada año, la tierra se deteriora. Por ejemplo, el trigo agota el nitrógeno y otros nutrientes del suelo. Si se continúa cultivando trigo en la misma tierra, disminuye la producción cada año. El monocultivo de especies forestales también es un problema por la misma razón. Se está viendo que el replante de pinos en el mismo terreno ya no es tan rentable, porque en la segunda y tercera plantación disminuye el ritmo de crecimiento de los árboles. Además de agotar las tierras, el monocultivo multiplica algunas plagas, pues éstas pueden contar siempre con el tipo de alimento al que están adaptadas.
La salinización del suelo es la acumulación de sales provenientes del agua de regadío y de los fertilizantes usados. Debido al exceso de sales, el suelo pierde la fertilidad.
Compactación
La compactación del suelo se produce por el paso de personas, animales y vehículos en forma repetida por el mismo lugar. Esto provoca la desaparición de los espacios existentes entre las partículas del suelo, lo cual disminuye la cantidad de oxígeno presente y, por ello, la microflora y microfauna. Este problema se da, por ejemplo, en varios Parques Nacionales, donde la gente camina fuera de los senderos habilitados, compactando determinadas zonas y dañando el ecosistema.

|